La Universidad Nacional del Alto Uruguay se encuentra transitando un momento de bisagra en su desarrollo institucional. Los procesos de acreditación, certificación de calidad, implementación del SACAU y del SIAC, autoevaluación, revisión curricular mediante el programa PIDSEC, formación docente, fortalecimiento de los sistemas de datos e información estadística, Transparencia Institucional, no deben entenderse como acciones aisladas ni como respuestas administrativas a diferentes exigencias. Constituyen, en conjunto, componentes de un mismo proceso de transformación institucional.
El desafío es avanzar desde una universidad centrada en la enseñanza hacia una universidad que, además de enseñar, aprende sobre sí misma: observa sus procesos, analiza sus resultados, identifica dificultades, toma decisiones basadas en evidencias, implementa mejoras y evalúa nuevamente sus efectos. De este modo, evaluación, información, planificación y mejora comienzan a conformar un ciclo institucional permanente.
Esta transformación requiere comprender que la calidad no es responsabilidad exclusiva de un área o de un grupo de autoridades, sino una construcción colectiva en la que participan docentes, estudiantes, graduados, no docentes y equipos de gestión. Para ello es necesario desarrollar capacidades institucionales y un lenguaje común que permitan analizar las prácticas, interpretar información y participar activamente en los procesos de mejora.
En este marco, la capacitación de los actores responsables resulta una condición necesaria. Directores de Departamento, Coordinadores de Carrera, Docentes, NO Docentes y demás referentes deben contar previamente con criterios conceptuales y metodológicos comunes para realizar diagnósticos, identificar prioridades, formular objetivos y metas, definir indicadores y diseñar acciones de mejora con responsables, recursos y plazos.
Por ello, la capacitación debe constituirse en el primer eslabón del proceso de planificación institucional, evitando que estos instrumentos se conviertan en un mero cumplimiento administrativo y favoreciendo que sean verdaderas herramientas de gestión, evaluación y mejora continua.
En definitiva, los cambios ya comenzaron. El próximo desafío es lograr que los mecanismos y capacidades construidos funcionen como un sistema institucional integrado. El verdadero resultado no será solamente acreditar carreras, implementar sistemas o cumplir requerimientos, sino lograr que la UNAU desarrolle una capacidad institucional permanente para evaluarse, aprender de la evidencia, tomar decisiones. En síntesis, evaluación, información, planificación y mejora comienzan a conformar una misma lógica institucional para una nueva etapa de la UNAU sentando las bases hacia una Evaluación Institucional y a la construcción de un Plan Estratégico Institucional.
“De una universidad que enseña a una universidad que también aprende”
Autor:
Médico Especialista Jorge Pianesi
Secretaría General