La Universidad Nacional del Alto Uruguay (UNAU) conmemora hoy siete años de un acontecimiento que marcó un antes y un después en su historia institucional: la realización de su primera Asamblea Universitaria, celebrada el 24 de agosto de 2019, instancia que culminó el proceso de normalización de la Universidad y consolidó su autonomía institucional.
Aunque la UNAU había sido creada por la Ley N.º 27.074, sancionada el 8 de enero de 2015, fue durante los años siguientes cuando comenzó a transitar el camino que permitió hacer realidad el proyecto de contar con una universidad pública en el Alto Uruguay misionero. En enero de 2019, mediante la Resolución Ministerial N.º 145/2019, se aprobó su Proyecto Institucional Universitario y se autorizó oficialmente su puesta en funcionamiento.
El 24 de agosto de aquel año, estudiantes, docentes y nodocentes participaron de la primera Asamblea Universitaria. En aquella jornada fueron elegidas las primeras autoridades constitucionales de la institución y se ratificó el Estatuto Universitario, dando cierre al proceso de normalización y consolidando la autonomía de la Universidad para definir sus autoridades, sus políticas educativas y su planificación institucional.
Desde aquel momento, la UNAU fue construyendo una identidad propia, profundamente vinculada con las necesidades educativas, sociales y productivas de la región.
Con sede en la ciudad de San Vicente, la Universidad tiene como uno de sus principales objetivos garantizar el acceso a la Educación Superior y contribuir al desarrollo de toda la región del Alto Uruguay. Sus principios fundacionales se sustentan en la gratuidad, el acceso irrestricto y la generación de conocimiento científico y productivo al servicio de la sociedad.
A lo largo de estos años, la institución fue ampliando y consolidando su propuesta académica. Actualmente cuenta con carreras vinculadas a las Ciencias de la Salud, las Ciencias Aplicadas y las Ciencias Humanas y Sociales, entre ellas las Licenciaturas en Nutrición, Kinesiología y Fisiatría, Administración de Negocios y Ciencias Ambientales, además de las Tecnicaturas Universitarias en Instrumentación Quirúrgica y Desarrollo Agropecuario.
Pero el crecimiento de una Universidad no se mide únicamente en cantidad de carreras o estudiantes. Se construye también a partir de las historias de quienes transitan sus aulas, de los profesionales que se forman, de los docentes que enseñan, de los investigadores que generan conocimiento y de cada trabajador y trabajadora que hace posible el funcionamiento cotidiano de la institución.
En estos siete años, la UNAU también fortaleció sus políticas de investigación, promoviendo proyectos que incorporan a docentes investigadores y estudiantes y que buscan generar conocimiento pertinente para las necesidades de la región. La convocatoria institucional de proyectos de investigación 2025-2026 contempla tanto nuevas líneas como la continuidad de proyectos y la formación de estudiantes en investigación científica.
La extensión universitaria constituye, asimismo, uno de los pilares de su vínculo con la comunidad. Durante 2026, la Universidad impulsó una nueva convocatoria de proyectos de extensión con líneas prioritarias orientadas a la curricularización de la extensión y a las alfabetizaciones múltiples, promoviendo la articulación entre la enseñanza, el territorio y las distintas instituciones y comunidades de la región.
Esa presencia territorial también se expresa en propuestas de formación, actividades comunitarias, acciones de divulgación científica, experiencias académicas y espacios destinados a fortalecer el vínculo entre la Universidad y la sociedad.
La vida universitaria se construye, además, a través del encuentro. Los Juegos Universitarios del Alto Uruguay (JUAU) se consolidaron como una propuesta que reúne a estudiantes e instituciones de nivel superior de la región, promoviendo el deporte, la integración, el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia.
Desde una institución que comenzó a transitar sus primeros pasos académicos en 2019 hasta la Universidad que hoy continúa ampliando su propuesta, fortaleciendo la investigación, profundizando la extensión y formando profesionales en distintas áreas del conocimiento, la historia de la UNAU es también la historia de una comunidad que creció junto a ella.
Una comunidad integrada por estudiantes, graduados y graduadas, docentes, nodocentes, investigadores, autoridades, instituciones y vecinos y vecinas que, desde distintos lugares, forman parte de este proyecto universitario.
Hoy, a siete años de aquella primera Asamblea Universitaria, la Universidad Nacional del Alto Uruguay reafirma su compromiso con la educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad; con la igualdad de oportunidades y con una Universidad profundamente vinculada a su territorio. Ese compromiso se inscribe también en una tradición universitaria que entiende al conocimiento como una herramienta de transformación social y de desarrollo colectivo.